16 de Febrero: Mi refugio (Le refuge)

‘Mi refugio’ comienza presentándonos a una joven pareja, Louis y Mousse Viven despreocupadamente y se aman, parece que viven en la cima del mundo, pero tienen un gran problema: son drogadictos. Esa noche, él muere de sobredosis y ella es hospitalizada de urgencia. Al despertar, le comunican que su novio ha muerto y que está embarazada de tres semanas. Mousse asiste al funeral de Louis y queda claro que su familia (adinerada, severa, fría) no la quiere cerca. La madre del chico, desprecia al bebé que está por nacer y obliga a Mousse a entregarlo en adopción. Aunque ella de buen principio acepta, pronto decidirá hacerse desaparecer y empezar una vida totalmente distinta en su propio "refugio", una casa a las afueras de un pueblo costero; la película parte de ese momento en que el yonki toca fondo y está al borde de la muerte, o la rebasa directamente. El momento en el que sólo le cabe rendirse definitivamente o renacer.
Unos meses más tarde, recibe la inesperada visita de Paul el hermano menor de Louis, aunque en realidad son dos hombres muy diferentes, con quien empezará una curiosa relación, un simulacro de vida en pareja por dos personas totalmente independientes: ella está decidida a ser madre soltera. Él es homosexual.
Se nos explica qué piensa Mousse de su embarazo (que es real, la actriz iba a ser madre), cómo se siente, cómo está desesperada por encontrar un rumbo en su vida, quién es Paul, por qué no se parece nada a Louis, cuál era su relación con él…
Ozon insinúa sus líneas temáticas para que el espectador ejerza su libertad de desarrollarlas, o de conectar personalmente con ellas, de forma que puede llegar a apasionar a unos como desesperar a otros. Sin embargo, quien se deje llevar por la narrativa fluida pero minimalista de Ozon, podrá disfrutar este drama con tintes de cine social.
Veamos lo que dice su director François Ozon sobre "Mi refugio"
Hace un año, una amiga mía actriz me llamó para darme una buena noticia. Estaba embarazada. Dos días después, la llamé y le propuse hacer una película inspirada en su embarazo. Al principio estaba entusiasmada pero una semana después, se echó para atrás. Este era su segundo niño, ella ya sabía cómo funcionaba el asunto y no se sentía capaz de llevar las dos cosas: el embarazo y a la vez la actuación. Desilusionado, estuve a punto de renunciar al proyecto, cuando mi directora de casting, Sarah Teper, me informó: “Hay tres actrices embarazadas ahora mismo en París, y una de ellas es Isabelle Carré”.
Inmediatamente volví a recuperar mi entusiasmo, la imagen jovial de Isabelle era inspiradora. Todavía no me daba la sensación de ser una mujer adulta, la llamé, quedamos y le expliqué el proyecto. Ella lo pensó y dos días después nos dio el sí.
Desde hacía años había soñado con hacer una película con una mujer embarazada. Yo le había estado dando vueltas frecuentemente a cómo abordar el tema de la maternidad, pero hasta el momento no había pensado específicamente en el periodo del embarazo. O lo pasábamos como una elipse, grabada brevemente con falsos estómagos, o la película podía quizás empezar después del nacimiento del bebé.
Para empezar, le hice a Isabelle leer tres páginas del esbozo del guion que desarrollaba la trayectoria de su personaje. Después escribí el guion, viéndola constantemente. Ella estaba de seis meses y quería que me describiese las emociones y sensaciones que estaba experimentando en su embarazo. Tenía algunas corazonadas pero necesitaba realmente concretar detalles: ¿puedes controlar este movimiento en concreto? ¿Qué comes? ¿Con qué has estado soñando últimamente? La película es, en parte, un documental sobre Isabelle. Aunque Mousse es muy diferente de ella, Isabelle nos inspiró muchísimo.
Isabelle siguió la evolución del guion desde cerca y creo que lo disfrutó mucho.
Durante el periodo de preparación, Isabelle podía distinguir sin problemas entre el personaje de Mousse y ella misma. No temía los diálogos ni las situaciones, pero cuando comenzó el rodaje, la situación comenzó a ponerse difícil. Ella se encontró a si misma leyendo y escenificando escenas que nada tenían que ver con la experiencia personal de su embarazo. Por ejemplo, fuera de cámaras, ella estaba constantemente comunicándose con su bebe, acariciándose el vientre o hablándole, mientras que en la película a Mousse todo esto no le importaba, ella estaba embarazada por accidente, y está llevando al bebé principalmente porque es el único vinculo de unión que le queda con el hombre al que amó y perdió.
Isabelle es una actriz brillante, muy consciente de su arte, pero en esta película su estado físico le trajo una serie de inestabilidades. Estaba muy sensible y con frecuencia muy frágil. Caminando a lo largo de la playa con el viento soplando a su alrededor, subiendo una duna con sus kilos extra, teniendo que hacer múltiples tomas levantándose de la silla. Se fatigaba fácilmente y pronto encontró el rodaje extremadamente difícil para su estado físico. Estaba asustada. No se creía capaz de aguantar hasta el final, física o mentalmente. Pero yo confié, Sabía que era una gran actriz. Siempre es trastocante para el director capturar un momento cuando su actriz pierde el control. Sientes que sus emociones le sobrepasan, quiere aguantar y en el último momento te ofrece un pedazo precioso, auténtico y muy íntimo de si misma.
Para mi "Mi refugio" es la historia de un proceso de curación, violento y doloroso, pero contado con suavidad. Es también una película sobre la pérdida y cómo afrontarla, cómo salir adelante sin drogas, perdiendo el amor, perdiendo a alguien.
Mousse y Paul son dos personas sin motivos para estar juntas, nunca se tendrían que haber conocido y ahora se ayudan en silencio, confían el uno en el otro. Están los dos marginados, buscando su identidad. Y al final de la película encuentran su lugar y su libertad. Mousse descubre su capacidad de escoger la vida y el amor, y Paul hace en cierto modo que su pasado tenga un sentido, la historia de Mousse se ha hecho eco de la suya. El dolor de Mousse está reflejado desde el comienzo de la película, mientras que el de Paul va apareciendo progresivamente. Queríamos que Paul empezase como un personaje secundario. Era un niño mimado al principio, luego gradualmente se va volviendo más complejo y acaba tomando una importancia que inicialmente no te esperas.


