3 de Noviembre: Pequeñas mentiras sin importancia "Les petits mouchoirs"

Con una recaudación de más de 32 millones de euros en apenas 6 semanas y excelentes críticas, fue la película más taquillera en Francia del año 2010, nos presenta esta película ,bien rodada y mejor escrita, con diálogos aparentemente livianos —pero inteligentes—a unos jóvenes que viven de apariencias y en permanente huida, pasando unas nada ortodoxas vacaciones que cambiarán sus vidas para siempre, para hacernos reflexionar sobre el egoísta concepto contemporáneo de la amistad y sus recovecos.
El director nos radiografía su generación a partir de bastantes elementos autobiográficos y como catarsis, con una dosis crítica hacia ese modo de vida egoísta y triste que se olvida de las relaciones humanas, que evita lo incómodo o que se esconde tras el éxito para terminar huyendo de vacaciones a toda prisa.
Un grupo de amigos tiene la costumbre de reunirse en sus vacaciones de verano. Este año, uno de ellos sufre un accidente de moto que lo lleva al Hospital después de una noche de juerga en París unos días antes de partir. Sus amigos le visitan y se quedan consternados, pero prefieren dejar solo en el hospital a un amigo que ha tenido un accidente a sacrificar sus vacaciones en la playa. Esa decisión inicial funciona como declaración de principios: por buenas que sean las experiencias de los personajes en esos días, aspectos como la tristeza, el egoísmo, la culpa y la angustia van a estar allí, con ellos, y a hacerles evolucionar o aceptar su mezquindad al no suspender sus vacaciones en la lujosa casa que uno de ellos tiene en la playa porque no pueden hacer nada por él mientras está en la UVI.
Son treintañeros de buen corazón y moral laxa, unos con mujer e hijos y otros con algunas relaciones que no pasan por sus mejores momentos. Serán días de descanso y también de tensión porque lo suyo es auto-engañarse, porque son unos perfectos egoístas, maniáticos o inseguros, incapaces de llamar a las cosas por su nombre y acostumbrados a eludir los verdaderos problemas. Así es este grupo de adolescentes permanentes que se divierten y se soportan juntos, que se quieren con sus debilidades y a su manera, que tratan de fingir que son felices. Ya en la playa, sus contradicciones afloran y su amistad se pone a prueba. Juntos se verán obligados a convivir con esas pequeñas mentiras sin importancia que se dicen cada día.
La película es afable y está contada con el corazón sobre unos personajes que podríamos ser cualquiera de nosotros, y contándonos historias que perfectamente podríamos estar viviendo en estos momentos, saltando con naturalidad del drama doloroso a la comedia chiflada, y subrayando lo caprichosa que es la vida .


