27 de Octubre: ROMPECABEZAS

Cuenta la histora de María del Carmen un ama de casa de cuarenta y pico años cuya única preocupación en los últimos veinte ha sido el bienestar de su marido y de sus hijos, ahora mayores. Su marido es un insulso padre de familia y sus hijos ya no la necesitan para nada, o sólo para que les prepare las sabrosas comidas que tan bien elabora. Pero cuando le regalan un rompecabezas para su cumpleaños, descubre que tiene un don muy especial: puede armarlos muy rápido. Intrigada por un anuncio: "Se busca compañero para campeonato de rompecabezas", pegado al tablón de una tienda del barrio, decide entregarse a su nueva adicción a pesar del nulo apoyo que recibe de su familia.
Con el autor del anuncio, un solterón millonario con mucha personalidad, aprende las reglas del juego, aunque eso implique mentir a su marido. Juntos logran conformar una pareja imbatible de juego y María está decidida a llegar al siguiente nivel, ganar el torneo nacional y viajar a Alemania para competir en el Campeonato del Mundo de Rompecabezas.
Es la ópera prima de Natalia Smirnoff, una joven directora argentina nacida en el 72 que con esta su primera cinta compitió el año pasado 2010 en la sección oficial del Festival de Berlín. Y aunque no fue galardonada con ningún premio, dejó una buena sensación entre la crítica y el público con esta cinta minimalista y de buenos sentimientos.
Dejemos a la directora Natalia Smirnoff que nos hable sobre ella y su película:
“A los 21 años estudiaba Ingeniería de Sistemas. Me faltaban siete clases para licenciarme. A la vez, trabajaba como directora de programas informáticos para un canal de televisión por cable. Tenía que viajar constantemente; me pasaba la vida entre aviones y hoteles. No me quedaba tiempo para mí. Y un día, ocurrió algo. El avión en el que viajaba casi se cayó. No pasó nada, pero vi la posibilidad de la muerte. Unos meses después ingresé en la Facultad de Cine de la Universidad. Abandoné la Ingeniería y, tres años después, la televisión, para dedicarme al cine”.
"Hacer una ópera prima en cine es difícil en todas partes, pero especialmente en Argentina: yo escribí el guión hace cinco años y desde entonces me dediqué a buscar el dinero para hacer la película",
"Hacer un rompecabezas es juntar muchas piececitas para crear una imagen total. Escribir y rodar una película es exactamente lo mismo, pero con un puzzle de un millón de piezas. Para hacer un rompecabezas hay que tener en cuenta hasta la pieza más pequeña, fijarse en la forma, los colores, las peculiaridades. Solo así puede verse cómo conectan las piezas. Lo mismo pasa con los actores, las tomas, las escenas, el atrezo, los decorados, el vestuario, el sonido, las voces, los colores, la luz… Hay que estar al tanto de cada elemento y jugar con ellos. Pero para jugar correctamente, se debe tener en cuenta cada pieza por separado y unirlas con sumo cuidado.
ROMPECABEZAS habla de una madre, de todas las madres en cierto modo, de ese sentimiento maravilloso e increíble que les hace entregar su amor incondicional a otros, a sus hijos, su familia, y también de su necesidad de controlarlo todo. Me gusta que no sea una heroína obvia; su fortaleza no es aparente. Me gusta cómo gana. Su fuerza de voluntad y su determinación son sus dos motores. Pero eso no significa que no tenga emociones o que no llore. No alza la voz, es reservada, acepta que los demás le den órdenes, y consigue lo que quiere porque es afectuosa, entregada, y seguiría dando aunque no recibiera nada a cambio.
A veces, las personalidades fuertes nos fascinan. Me refiero a “fuerte” en el sentido obvio de la palabra, a la fortaleza palpable. Pero mientras crecía, aprendí a ver otro tipo de fuerza, la que no se ve a primera vista. Basta con observar para ver que esa persona siempre está ahí, que lucha a su manera. Aprendí a reconocer ese otro tipo de lucha. Estamos acostumbrados a la lucha masculina, pero me gusta cómo luchan las mujeres, sin gritar; tal vez no seamos tan valientes. A veces puede parecer que María del Carmen anda un poco perdida, pero sigue adelante. Aprendí a apreciar esta lucha observando a mi madre."


