OTROS MUNDOS: Monografía sobre El Alzheimer
En el espacio Otros Mundos, nuestro cineclub va a proyectar La caja de Pandora, al margen de la información que te adjuntamos sobre esta película, te adjuntamos el siguiente monográfico sobre este padecimiento.
Todas las personas tenemos olvidos, de nombres, citas o lugares, pero según pasan los años se van acentuando, el olvido benigno es parte del envejecimiento, sin embargo este olvido difiere del existente en la Enfermedad de Alzheimer o demencia senil, donde el enfermo olvida nombres de familiares cercanos, se pierde en lugares conocidos y según avanza la enfermedad se olvida de cómo vestirse, cómo leer o cómo abrir una puerta. Todos; absolutamente todos podemos padecerla, seguro que conoces a Pasqual Maragall, ex presidente de la Generalitat de Catalunya y ex líder del PSC, que ha hecho público que sufre Alzheimer "desde hace unos meses".
El Alzheimer es una enfermedad degenerativa, progresiva, e irreversible de la corteza cerebral con pérdida gradual de las neuronas cerebrales que controlan el pensamiento, la memoria y el lenguaje, lo que provoca un deterioro insidioso y lento de la memoria, orientación, lenguaje y conducta, incapacitando para muchas actividades de la vida diaria. Este trastorno afecta seriamente a la memoria de corto plazo -se olvidan las cosas que acaban de suceder- y también a la de largo plazo -se eliminan los recuerdos-, con incapacidad para aprender nueva información y recordar cosas que se sabían en el pasado; problemas para hablar y expresarse con claridad, o para llevar a cabo actividades motoras o para reconocer objetos.
La mayoría son personas mayores de 65 años siendo la causa más frecuente de demencia en los ancianos; sin embargo, puede atacar a edades mucho más tempranas, independientemente del sexo, educación, ocupación, raza, clase social, etc. Los antecedentes familiares son un factor de riesgo, así la enfermedad de Alzheimer familiar de aparición temprana es de carácter hereditario, y se manifiesta entre los 30 y 60 años de edad, pero lo más frecuente es la aparición tardía.
Sin embargo parece ser que personas de vidas rutinarias, con poco interés por la cultura, escaso hábito de lectura, escasas aficiones, ausencia de curiosidad tienen un riesgo mayor de sufrir alzheimer.
¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Alzheimer?
Su comienzo es impredecible y evoluciona de manera diferente en cada caso. Un diagnóstico temprano de la enfermedad de Alzheimer ayuda a los pacientes y a sus familias a planear el futuro. Asimismo, les da tiempo para considerar las opciones de atención. La enfermedad de Alzheimer se inicia en forma lenta.
Al principio, aparecen olvidos leves, pero la mayoría de las personas con olvidos leves no tienen Alzheimer, no te alarmes si tienes olvidos, debes saber que entre un 25% y un 50% de las personas con más de 65 años tiene pérdidas de memoria, y es algo normal que se asocia con la edad, no indica que se vaya a desarrollar una demencia más adelante. Los síntomas en esta fase inicial van desde insignificantes pérdidas de memoria (como dificultad de orientación),a pérdida de la memoria a corto plazo, algunos pacientes inician dificultades para el lenguaje (reducción del vocabulario y en la fluidez de las palabras o en la ejecución de movimientos— torpeza al realizar tareas motoras finas, tales como escribir, dibujar o vestirse, así como ciertas dificultades de coordinación y de planificación. En esta etapa la persona puede desorientarse en la calle y llegar a perderse.
Sin embargo en los pacientes con Alzheimer, los síntomas se agravan progresivamente y empiezan a interferir con las actividades diarias, empeoran los trastornos de la memoria y la memoria a largo plazo, que hasta ese momento permanecía intacta, se deteriora no pudiendo pensar con claridad empiezan a tener problemas para hablar, entender, leer o escribir. El paciente empieza a dejar de reconocer personas y lugares conocidos, y a sus familiares y se les puede olvidar cómo hacer tareas sencillas, como cepillarse los dientes o peinarse. Más adelante, pueden volverse inquietas o agresivas, o deambular fuera de sus casas. Al final, los pacientes necesitan de un cuidado permanente.
No se conoce la causa exacta de la misma y desgraciadamente no existe cura para el Alzheimer. El tratamiento va destinado a retardar la evolución de la enfermedad, a manejar los problemas de conducta, la confusión y la agitación, a modificar el ambiente del hogar ya ofrecer apoyo a la familia.
Cuidados en la Fase I
Memoria:
Cuando oculta sus olvidos:
- No intente razonarle.
- Recurra a ejercicios de memoria.
¿Qué se pretende con esta terapéutica?
- Buscar otras áreas cerebrales que no estén deterioradas por la enfermedad.
- Favorecer el interés del enfermo por las cosas.
- Contribuir a mantener los procesos de atención, percepción, etc.
Tipos de ejercicios:
- Leer revistas o periódicos, 5 líneas, dos veces seguidas e instarle a que resuma por escrito o de palabra lo que ha leído.
- Hacer puzzles simples de organizar.
- Escuchar canciones que él o ella conozca.
- Intentar dibujar de memoria los muebles de una habitación conocida.
- Recordarle sistemáticamente donde están los objetos que se utilizan varias veces al día: libro, bolso, gafas, ropa, etc.; poniéndolos siempre en el mismo sitio
Nombres de personas:
Ayudarle a recordarlos valiéndose de fotografías de su familia, de amistades, compañeros de trabajo; ya que su memoria visual puede tenerla conservada.
Se recomiendan cambios en el estilo de vida como:
Ejercicio diario con otras personas, que ayude a cansar físicamente al paciente y a que duerma tranquilo. Ayuda a mejorar las habilidades de comunicación y disminuir el riesgo de andar deambulando. Recibir masajes regulares que son relajantes y suministran interacción social.
Los pacientes con la Enfermedad de Alzheimer experimentan comúnmente trastornos en los ciclos del sueño/despertar. Practicar técnicas de relajación, escuchar música relajante puede reducir los intentos por deambular y la inquietud, mitigar la ansiedad, aumentar el sueño y mejorar la conducta.
Tener animales de mascotas, como perros.
Se pueden requerir medicamentos para controlar comportamientos agresivos, agitados y puede ser necesario suspender medicamentos que empeoran la confusión.
Cuidados en fases intermedias
Debemos recordarles, con frecuencia, el día en el que se encuentra (de la semana y del mes). Para ello es aconsejable poner en la casa y a su vista: calendarios, así como relojes. Aprovechando cualquier conversación, es conveniente decirles si es por la mañana, tarde o noche. De este modo le ayudamos a orientarse en el tiempo.
Cuando deambule por la casa, ya en esta fase con ayuda, váyale diciendo: vamos a la cocina. Vamos al salón, vamos al cuarto de baño, vamos al dormitorio. Así le ayudamos a orientarse respecto al espacio.
Cuando decidamos acostarle, debemos recordarle que es de noche y que hay que dormir. Hacer que orine antes de acostarse, así evitamos que lo haga en la cama. Podemos inducirle al sueño repitiéndole: estás muy cansado, te pesan mucho los párpados, te pesan mucho los brazos, etc.
Se pueden combinar una serie de ejercicios de memoria y de motilidad. La finalidad de éstos es desarrollar la memoria al aprender y recordar una información durante un período de tiempo.
Es necesario que le acompañemos en su deambulación para evitar sus caídas y ayudarle por si pierde el equilibrio; pudiéndose también ayudar él mismo con un andador.
Como puede perderse en trayectos habituales es conveniente que le pongamos un identificador, bien en una pulsera, un colgante o cadena y para que no pueda sentirse ofendido, lo haremos de modo que parezca un regalo por algún motivo especial.
Cuidados en fases avanzadas
En relación con su comportamiento: cuando llora, grita, se agita, debemos mostrarnos siempre ante él con una gran tranquilidad y procurar darle cariño y palabras afectuosas.
En este período de la enfermedad tiene su memoria recientes y remota abolidas. Su lenguaje se transforma en un simple balbuceo, no controla sus gestos; comienza a tener dificultad para tragar.
Tiene dificultad para controlar sus esfínteres.
Sus actividades cotidianas desaparecen totalmente. Suele estar ya encamado.
Si todavía es capaz de comer por sí solo, dejarle elegir pero sin abusar, ya que el enfermo de Alzheimer es capaz de volver a comer dos veces sin sentirse saciado.
El enfermo de Alzheimer al no controlar sus esfínteres, se orina y por ello es preciso dotarle de pañales y así evitar que se moje.
Atención a los Familiares
Pocas enfermedades afectan tanto la familia, se desarrolla en un período de tiempo muy largo con la desaparición de la personalidad del ser querido que ellos conocen y, finalmente con la muerte Tratar con pacientes de Alzheimer durante todo el curso de la enfermedad es agotador. Son frecuentes la depresión, agotamiento, sentimientos de culpa y de ira
Se puede descargar una Guía para cuidadores de personas dependientes en:
http://www.faecap.com/Documentos.nueva/Documentos_Cientificos/Guia_Cuidadoras_Vol1.pdf
En Benalmádena disponemos de una Asociación de Familiares de Alzheimer, si conocéis a alguna persona con alzheimer comentádselo a sus familiares, en la AFAB están deseando cuidarlos y dar su aliento a cualquier familiar que lo necesite. También si lo deseas puedes colaborar con ellos
El teléfono de esta asociación es el 952 567 803 y su correo electrónico afabenalmadena@yahoo.es
Esta en Plaza de la Mezquita s/n - Arroyo de la Miel 29631
Esta asociación nos comunica:
Deseamos que los familiares de personas con alheimer puedan contar con nuestros servicios y sepan que en Benalmádena hay una asociación.
“Tenemos un taller de memoria para enfermos, cálculo, taller de manualidades, entre otros, y realizamos excursiones cuando el tiempo lo permite.
“También tenemos unos talleres de autoayuda al que acuden los familiares para contar su experiencia. Esto les sirve para compartir y para aprender de las experiencias ajenas. Toda información les puede resultar útil, que vengan”.


