La reivindicación del papel de la mujer dentro de la sociedad es una lucha universal. Aunque hay países muy avanzados en el mundo en cuanto a igualdad, en ninguno se ha logrado socialmente la equitatividad, sea cual sea el continente, cultura o religión, la mujer no es vista como un igual todavía.
En esta película, el director de origen rumano afincado en Francia Radu Mihaileanu, -del que ya hemos proyectado "El concierto"-, versiona Lisístrata, la comedia de Aristófanes, para ello se centra en un pequeño pueblo del norte de África sin identificar que vive según sus tradiciones milenarias marcadas por el Islam.
Vemos un pueblo, agrícola, con la mayoría de los hombres en paro --gastando el día en tomar te en el cafetín-- y mal viviendo a causa de una sequía interminable. En esta localidad desértica, las obligaciones de las mujeres incluyen todas las tareas domésticas, entre las cuales está ir a buscar agua a la fuente montaña arriba. El camino es pedregoso, los tropiezos son fáciles y las mujeres embarazadas que van a buscarla sufren caídas que provocan abortos. Un día ocurre una tragedia. Leila decide que ya es suficiente y propone al resto de mujeres: No más abrazos, ni sexo. Las mujeres estarán en "huelga de amor" hasta que los hombres colaboren en el traslado del agua.
El por qué no se declaran en huelga para coger los cubos y buscar el agua es una pregunta que tiene obvia lógica y quitaría todo propósito al filme, ya que en el fondo la película quiere asociar la imagen lírica de que el sexo es equivalente al amor. El discurso de los personajes es violento en los hombres y responsable, audaz e imaginativo en las dos mujeres que lideran la rebelión: Leila, una joven casada con el maestro de la aldea, el único hombre con un discurso actual. Y, Fusil, una viuda, fuerte, dura y llena de humanidad y humor, con un rostro anciano pero lleno de energía, como cincelado a escoplo.
Leila, su esposo, el maestro del pueblo y la vieja Fusil, mantienen un discurso moderno y bien referenciado con dos parámetros esenciales, el amor y le necesidad de agua (cuya ausencia, la sequía, también seca los corazones de los hombres y afecta al amor).
La cámara nos va mostrando los recelos primero y la violencia y el rechazo después que la rebelión femenina --absolutamente increíble e inaceptable para el estamento masculino de la población-- provoca en los hombres de la aldea, que ven intolerablemente dañados sus supuestos derechos tradicionales. A través de esa anécdota el director nos propone una revisión del Corán.
Todo lo que viene a continuación, las reacciones de los hombres, los problemas de rechazo que se enfrentan las mujeres y el desenlace es relativamente previsible y trascurre sin sorpresas. La película de Mihaileanu se enfrenta a la situación de la mujer en el mundo árabe con la candidez de un cuento de hadas, denuncia las atrocidades que la mujer árabe sufre en sus carnes día tras día, posa su mirada sobre injusticias habitualmente unidas al género y amparadas en convenientes interpretaciones de la ley islámica, pero se construye sobre tópicos y arquetipos: machismo exacerbado y sin medias tintas desde el sexo opuesto, fanatismo escudado en la tradición y las teocracias, modernidad y progreso a reclamar identificados como imposiciones esencialmente occidentales.
Tiene un trasfondo muy cargado histórica y políticamente, pero aquí es más una excusa, un escenario al que lo viste con gran belleza y algo de folklore para entregar una película que transcurre con buen tono, amabilidad y simpatía, buscando el final feliz, aun a costa de forzar un poco la verosimilitud de la historia: la intervención de un providencial y poco real periodista, que el Gobierno regional de la zona intervenga y haga las conducciones del agua de la montaña hasta una fuente en la plaza del pueblo. Ha costado muchas palizas y malos tratos, pero las mujeres vencen ante la previsible renuencia y el rechazo de sus maridos. Y aquí es donde la película acaba, con la celebración femenina. Como si eso fuera lo más probable en un mundo cerrado, estancado en el machismo tradicional más sólido, sin atreverse a hacer una crítica dura --que lo merece-- a los usos sociales que se dan en la folklórica pero repugnante situación de la mujer en la mayoría de los países islámicos, ya que el filme nunca pretende o no tiene el coraje para intentar llegar al fondo.
Lo cierto es que la película, a pesar de su naturaleza de cuento con moraleja positiva, se ve con agrado, en ocasiones se convierte en un documental antropológico o etnográfico, tiene una música y unas canciones de una belleza vigorosa y sencilla y, en fin un tono de ligera anécdota general que no sintoniza bien con la agudeza y sensibilidad en mostrarnos las relaciones solidarias entre las mujeres o la ira y el desconcierto entre los hombres. No bastan una secuencias de violencia (en sonido no en imágenes) para reflejar la complejidad de la situación, que está además lastrada por un tono panfletario directo y sin sutilezas.
Entrevista con Radu Mihaileanu
P: ¿Cómo nació este proyecto?
R: Comenzó con una historia real que ocurrió en Turquía en 2001. Había un pequeño pueblo donde las mujeres debían recoger agua de un arroyo en una montaña cercana desde el principio de los tiempos, llevando los pesados cubos en sus doloridos hombros. Tras una serie de accidentes, las mujeres decidieron ser las dueñas de sus destinos y comenzaron una huelga de amor que continuaría hasta que los hombres accedieran a canalizar el agua hasta el pueblo. Al principio los hombres no se lo tomaron muy en serio, pero los acontecimientos tomaron un cariz violento. Las mujeres se mantuvieron firmes. Al final el caso fue resuelto por el gobierno. Más metafóricamente, también recurrí a Aristófanes y su Lisistrata, en la que una mujer, enfrentada a la apatía masculina, incita a una huelga sexual para poner fin a una guerra. Me pareció un tema de implicaciones muy actuales.
P: ¿Tuviste alguna duda sobre cómo abordar ese tipo de temas?
R: Durante mucho tiempo, como judío francés que soy, no me sentí cualificado para hablar sobre una cultura de la que sabía tan poco. Sobre todo pensaba que ese tipo de asuntos debían tratarse desde dentro. Pero estaba convencido desde el principio de que la historia sería más poderosa si se contaba desde un contexto musulmán que nos permitiera tratar el Corán y el Islám, temas sujetos muchas veces a clichés y fantasías. Por eso al principio busqué una directora árabe que aportara un punto de vista más ajustado a la realidad, pero al no encontrarla, mis coproductores me convencieron de dirigirla yo. Inmediatamente impuse dos condiciones. Primero insistí en tener un periodo de investigación que me permitiera en primer lugar visitar las aldeas y conocer a las mujeres que viven allí. Quería tener tiempo para conocer la cultura para poder definir los matices y los puntos de vista. También me parecía imperativo que la película se rodara en árabe, no solo por la autenticidad y la sonoridad, si no para que los personajes no hablaran el idioma de sus colonizadores. También tuve que adaptar la perspectiva cultural y tratar de usar esa voz. P: ¿Qué clase de investigación hiciste?
R: Alain-Michel Blanc, mi coguionista, y yo empezamos por leer montones de escritos de mujeres árabes, libros de sociología y trabajos sobre el Islam. También nos reunimos con expertos en el mundo árabe como Malek Chebel, Soumaya Naame Guessous, que han estudiado las condiciones de la mujer. Después visitamos algunas aldeas similares a la de nuestra historia para hablar con mujeres de allí. Nos contaron muchísimas anécdotas, algunas de las cuales acabaron en el guión. Entablamos algunas amistades verdaderas y recogimos muchísimo material. Ese viaje nos ayudó enormemente a sumergirnos gradualmente en su forma de pensar y, de alguna forma, también a dejar nuestra visión occidental atrás. Esa podría ser la parte más bonita de mi obra. A través de nuestra investigación, aprendimos, por ejemplo, que las mujeres, incluso en aldeas muy aisladas, tienen acceso, aunque sea de manera muy rudimentaria, a nuevas tecnologías. Tienen contacto con otros estilos de vida, sin negar nunca sus tradiciones. Esa intersección de civilizaciones es inherente a la película. Al tener la forma de un cuento oriental moderno, que no se sitúa en ningún lugar concreto, recogimos material de una variedad de países musulmanes para buscar cosas en común, especialmente en el tema de las mujeres y su relación con los hombres, hijos, padres, suegras, trabajo, celebraciones, música, etc.
P: ¿Cómo se diseñaron los personajes?
R: Muchas de las mujeres de la película están inspiradas en habitantes del pueblo donde viví antes de rodar. En la casa en la que viví, había una pareja muy parecida a la de Leila y Sami. Él era un guía turístico y se había casado con una mujer de fuera de la aldea por amor. La llamaban a menudo "la extranjera", como a Leila en la película. Así que él es un hombre abierto que no se rindió a la tradición de los matrimonios concertados.
P: ¿Es posible que su status como "outsider" sea lo que le permite a Leila impulsar la huelga tan rápido?
R: Ha vivido en el exilio y aprendido a reconciliar dos culturas, la suya, nativa del desierto, en el sur, y la musulmana. Leila es más libre que las otras. También es más libre porque ha sido atacada, no tiene nada que perder y su indignación la empuja a la batalla. Así que era lógico que ella liderara la revuelta femenina. También porque está protegida por el amor de su marido.
P: "Vieja Carabina" es un personaje extraordinario.
R: También es alguien a quien conocimos. Las mujeres mayores en las aldeas a menudo adquieren protagonismo, y una vez que enviudan no tienen a nadie en casa que las mande. Y la mujer que conocimos solía acompañar diferentes acontecimientos del pueblo con canciones que condenan metafóricamente los errores de los hombres. Era como una especie de juez de paz, es conocida por denunciar infidelidades o abusos físicos contra mujeres. No creíamos que Leila pudiera convencerlos sola, necesitaría apoyo.
P: ¿Qué hay de las otras mujeres que rodean a Leila?
R: Forman lo que conoceríamos como el "comité central" en una huelga. En otras palabras, son las mujeres más militantes. Además son amigas. A través de su experiencia descubrí que a menudo son divertidas y hablan con desenfado de temas sexuales, pero siempre de manera figurada. Estas mujeres a menudo están faltas de afecto, así que encuentran gratificante ver azucarados culebrones y retienen algunas líneas de diálogo como el "te quiero" que Esmeralda repite como un loro constantemente.
P: Ninguno de los personajes masculinos es completamente culpable.
R: No, porque en cierto modo todos son víctimas. A Alain Michel y a mí nos desagrada escribir personajes totalmente positivos o negativos. Creemos que todos son producto de una subjetividad que explica sus razonamientos. Incluso el hermano de Sami no es solo un enorme palurdo, podemos ver que con tan poco amor en su vida, es normal que se convirtiera en eso. Igual que el hijo de Vieja Carabina, que se convierte en islamista radical como resultado de su pésima situación económica y su miedo a quedar mal porque no es capaz de mandar dinero a su familia.
P: En el fondo la película es una oda al amor.
R: No puedo hacer películas "en contra" de algo. A pesar de la tragedia y la barbarie que nos rodea prefiero conectar con la belleza de la vida incluso cuando abordo grandes problemas. Así que esta película es para la belleza de las mujeres y la belleza del amor. En esas circunstancias, cuando el amor se ve relegado es cuando vemos la generosidad de la gente. La película es una llamada al amor por parte de un grupo de mujeres que les están diciendo a sus hombres: "Amadnos y miradnos, porque el amor empieza en una mirada".
P: El agua es también una metáfora del amor.
R: Algunas canciones tradicionales árabes nos cuentan que el hombre debe "regar" a la mujer como si fuera una flor o suelo fértil. Y estas mujeres les dicen a los hombres que no olviden "regarlas". En otras palabras, les están diciendo que no las desatiendan. Mientras el hombre no lleve el agua a la aldea, no puede regarlas. Así que la sequía que asola a la aldea es una metáfora de los corazones abrasados. P: También tratas el deseo de la mujer de ser dueña de su cuerpo.
R: Es un tema central, particularmente en comunidades rurales. En nombre de la tradición, un montón de mujeres han sido educadas en la noción de que no son nada más que fabricantes de niños. Algunas de ellas se refieren a si mismas como vacas de cría. He conocido muchas mujeres que han estado embarazadas 15 o 20 veces en su vida. Hoy las más jóvenes están pidiendo métodos anticonceptivos para poder tomar el control de sus cuerpos y de la tasa de nacimientos. Se podría decir que muchas veces ni siquiera conocen la noción del placer a pesar de provenir de una cultura de lo más sensual si atendemos a su música, su danza, incluso su cocina. Por eso utilicé "Las mil y una noches" para recordar a la gente que las culturas orientales son muy ricas en sensualidad contrariamente a los clichés que confunden el Islam con el fundamentalismo islámico.
P: La cultura y la educación están muy presentes como factores en la emancipación.
R: Más y más mujeres están aprendiendo a leer y escribir en países como Marruecos, Túnez y Libia. Pero aún hay un tabú que la película toca, el derecho de la mujer a leer el Corán y expresar su opinión sobre las suras. El Corán afirma claramente que "la obligación del ser humano es la elevación a través del conocimiento". Eso incluye a hombres y mujeres. En la película, Leila plantea esa cuestión. ¿Quién está impidiendo que la mujer se eleve mediante el aprendizaje? Esa revolución está en gran parte por hacer.
P: ¿Sabías que un imán intervendría desde el principio?
R: Tienes que admitir que aún hay muchos occidentales con prejuicios que ven a todos los imanes como fundamentalistas, mientras que la mayoría de ellos no predican la violencia sino la reflexión y el amor al prójimo. Para mi era imprescindible crear un imán que personificara la sabiduría. Incluso si por la tradición se tiene que poner de lado de los hombres, sentimos que se avergüenza de ciertos puntos de vista. Al final permite a las mujeres expresar sus opiniones y las escucha. Y lo más sublime es que Leila le ofrece otra visión de las escrituras, que él considera y comprende. Así que él cambia gracias a una mujer. Tiene la humildad y la sabiduría para darse cuenta de que ella tiene razón.
P: Las localizaciones tienen sus propias personalidades...
R: En ese tipo de comunidad, las mujeres se reúnen en sitios donde pueden hablar sin que los hombres las escuchen. Allí es donde hacen confesiones de todo tipo y bromean entre ellas. Esos lugares están claramente definidos. La sauna, donde los hombres tienen prohibida la entrada mientras haya mujeres, la wadi, donde las mujeres lavan la ropa, y otros espacios donde se pueden refugiar, por ejemplo, para leer en privado o escribir cartas. Y ahí es donde Leila le dice a Esmeralda que debe aprender a leer y escribir, algo que con toda seguridad la liberará.
P: El lenguaje tiene una extraordinaria musicalidad.
R: Siempre me ha encantado la sensualidad del árabe. Rodamos la película en darija, un dialecto marroquí que tiene una cualidad muy melódica. En la tradición oriental, las cosas no se dicen directamente. No debes humillar a nadie y nadie debe ser el perdedor. Por tanto, muchos intercambios se producen a través de la música, la danza, la poesía. Quería expresar algunas cosas a través de la danza de las mujeres. Esas canciones y danzas tenías que ser luminosas, alegres, incluso si el mensaje subyacente era cáustico. Al principio tuve que escuchar el idioma con mucho cuidado como hice con el ruso para "El concierto", o el hebreo para "Live and become". También tuve que identificar la entonación y los acentos en las frases. Después de eso organicé sesiones de entrenamiento para los actores durante tres meses puesto que no hablaban darija, para que su fraseo tuviera la misma melodía y ritmo que el de los marroquís. Los actores hicieron un gran trabajo y casi no hubo que hacer correcciones después.
P: ¿Cómo pudiste dirigir a los actores sin entender el idioma?
R: Por primera vez en mi vida rodé una película entera en una lengua que yo no hablaba y la mayoría de mis actores principales tampoco. Pero me vi incluso corrigiendo la entonación de actores marroquís. A menudo les sorprendía porque tenía razón. Aprendí la entonación del darija, lo que me fue muy útil para dirigir las canciones, que tomaron una dimensión tragicómica.
P: ¿Cómo orquestaste las secuencias musicales?
R: Empecé por ir a fiestas, bodas y celebraciones de nacimientos y las filmé. También vi documentales sobre esas canciones y danzas tradicionales. Nos inspiramos mucho en la realidad. Entonces yo mismo escribí letras para las canciones, partiendo de poemas árabes y bereberes que utilicé para familiarizarme con el lenguaje de la poesía, porque como he dicho, las cosas no se expresan de manera directa, siempre se sugieren. P: ¿Y la música?
R: Armand Amar, que conoce esa cultura muy bien y que incluso organizó un show en París con artistas de Marruecos, compuso la música. Igual que en "Live and become", fundió diferentes tonalidades musicales, desde lo sinfónico a los instrumentos tradicionales, como el oud, con una combinación de fuerza y nostalgia trágica, el duduk, que ya había utilizado antes, y el kamancheh, una violín iraní con un sonido áspero que me gusta mucho. También utilizó a dos magníficas voces femeninas árabes como un letmotif que salpica la película. La mezcla de sonidos crea la atmósfera de la historia y le da al conjunto el aspecto caprichoso que iba buscando.
P: Nos movemos constantemente entre la comedia y la tragedia.
R: Es un reflejo de mi vida, y de la vida en general, que es cualquier cosa menos monocromática. Siempre me he caracterizado por hacer un chiste en momentos de pérdida, de un amor, de una persona querida. Es una manera de decirme que estoy vivo, no estoy completamente destruido. Cuando estaba haciendo "El tren de la vida", conocí a muchos antiguos prisioneros de campos de concentración que decían que habían sobrevivido gracias al sentido del humor, a pesar del enorme esfuerzo por reducirlos a un estado animal. Es lo mismo en "La fuente de las mujeres". Me di cuenta de que las mujeres que había conocido en las aldeas, que habían sido golpeadas y a veces violadas, eran capaces de tener humor. Como la maltrecha esposa que dice que se ha caído por las escaleras, cuando no hay escaleras en su casa. El humor expresa una fuerza de carácter, nunca una debilidad.
P: ¿Cómo se hizo el casting?
R: Contrariamente a lo que acostumbro, escribí el papel de Leila con Leila Bekhti en mente. La había visto antes en "Bad faith" de Roschdy Zem y me pareció increíble, a pesar del hecho de que era frágil y estaba empezando. Le pedí que leyera el guión muy al principio, antes de tener una copia final. Fue un intercambio fabuloso. Me recomendó algunos libros, incluyendo uno muy bueno sobre el rol de la mujer en el Corán. Admitió que nunca había dado tanto de si misma en un papel y durante todo un mes trabajamos en cada matiz de su personaje. A nivel humano, nos dio muchísimo apoyo durante el rodaje, que no fue sencillo. Y me impresionó su talento, su profundidad, su voluntad y su fuerza de personalidad. Es una de las grandes.
P: ¿Y las otras actrices?
R: Seleccioné a Hafsia Herzi muy al principio. Tiene la alegría de vivir justa y la energía para estas jóvenes que quieren que las cosas evolucionen, que era lo que necesitaba para el personaje de Esmeralda. También tiene un gran talento. Con Hiam Abbass quería trabajar hacía muchos años, pero la había considerado para un papel completamente distinto. Fue ella la que sugirió interpretar un personaje más ambiguo y tenía razón. Biyouna fue una sorpresa fantástica. Al principio no sabía si sería capaz de manejar los largos monólogos, puesto que es más cantante que actriz. Pero desde la fase de audiciones me di cuenta que tenía todo lo que estaba buscando, la autoridad, el sentido del humor, la voz y la ironía. Es una gran actriz, se sale de la pantalla. Otro gran descubrimiento fue Sabrina Ouazani. La había visto en películas más oscuras, tanto que me preguntaba si sería capaz de transmitir esa luz. Y en la vida real, esa luminosidad es lo que ella es, la alegría encarnada. P: Háblenos de los papeles masculinos.
R: Había visto a Saleh Bakri en "La banda nos visita", en la que tenía un papel más monocromático. Pero tiene la dulzura y la parte indignante del personaje de Sami. Otro fantástico descubrimiento ha sido Mohamed Majd, que aparecía en "Le grand voyage" de Ismael Ferroukhi. Es un gran actor marroquí. Tiene un rostro fabuloso y no tiene que pronunciar palabra para expresar sus emociones. Interpreta a un sabio que quiere a Leila y Sami con un amor infinito, pero es capaz de ver lo que está desequilibrado en la comunidad e intenta restaurar la paz.
P: ¿Cuáles fueron las prioridades para la puesta en escena?
R: Desde el principio supe que esta película me iba a conmocionar tras mi experiencia con "El concierto" en la que la puesta en escena era enorme hasta el punto de aproximarse a una producción americana. Me tenía que separar de eso y escarbar en la verdad y en la materia de la película. Sabía que tenía que ser cercano a los actores, un poco como en un documental, y aún así darle a la película una dimensión de historia, en otras palabras, dar un ligero salto desde la realidad. Así que usé una pequeña cámara, ligera, y rodé casi toda la película con "cámara de mano". Para imponerme una cierta disciplina no llevé material para dolly o raíles, nada. Solo la Steadycam, lo que me forzó a no realizar movimientos rectilíneos, solo movimientos sueltos, libres. Con ese equipo, llegué a los actores de manera más "accidental", más inesperada, y sobre todo de una forma no lineal. Eso es lo que le da vida a la película. También trabajamos duro en los ángulos y la profundidad de campo. Quería tener obstáculos a menudo en el enmarque que "cercenaran" al personaje para subrayar esa cualidad cruda y no frontal. Por ejemplo cuando Leila está de rodillas llorando, el árbol a su lado tapa parte de su cara.
P: ¿Hacia que colores te inclinaste?
R: Quería mostrar tanto la calidez de los colores del paisaje como su aridez. Rodamos con una luz muy intensa, rozando la sobreexposición para capturar el ocre de la tierra, las montañas y las casas. También intentamos rodar EL color cobrizo de los rostros, lo que les da sensualidad, pero nos aseguramos de que hubiera una separación con los ocres del paisaje. Además elegimos utilizar muy poco maquillaje, para redescubrir la belleza de las arrugas, la sabiduría en la piel que occidente ha olvidado.
P: ¿Se rodó toda la película en localizaciones reales?
R: Sí, pero nos dimos cuenta de que la aldea donde rodábamos, aunque era magnífica, también era un poco monocromática y no expresaba del todo el universo de la historia. Con permiso de los habitantes del pueblo le dimos un poco de color, como en los marcos de las ventanas, inspirándonos en las pinturas orientales y de otras partes del mundo árabe y musulmán. Igual con la ropa, los peinados, joyería... Unimos muchas tradiciones pero siendo conscientes y manteniendo la coherencia cultural y cromática.
La película resuena enormemente en términos de revolución con ecos de los movimientos que actualmente agitan el mundo árabe.
Tras hacer muchos viajes a países del Magreb, me he dado cuenta que la mujer tiene cada vez más acceso a la educación y pronto ocuparán puestos administrativos y trabajos de responsabilidad en las compañías. Así que gracias a sus títulos, las mujeres ganarán gradualmente acceso a posiciones de autoridad en la sociedad árabe. Además, leyendo libros sobre el diálogo entre la tecnología y la civilización árabe, parecía inevitable, en algún punto, que la mujer exigiera más derechos y menos rigidez en sus condiciones de vida. Y eso no está en conflicto con el Corán.
Vi que, cuando las revoluciones árabes se producían, algo inevitable antes o después, éstas no podían producirse sin la mujer. Porque ha llegado indudablemente para la mujer el momento de liderar algunas revoluciones reales y no violentas. Los hombres ya no son capaces de tener esa lucidez o de ejercer la no violencia. Hoy sigo esta increíble Primavera Árabe con gran interés. Pero tienes que preguntarte si estas revoluciones llegarán tan lejos como para abordar de verdad problemas reales del ámbito doméstico, la escuela, el hogar, etc. Si cuando terminen habremos conseguido una verdadera relación de igualdad democrática entre sexos. En cualquier caso lo que ha ocurrido en Túnez es muy esperanzador.
El Día de la revolución en la alimentación ‘Food Revolution Day’ tendrá lugar el Sábado, 19 de mayo 2012, es una celebración reciente que se organiza en varias ciudades del mundo, principalmente anglosajón, por una fundación americana con el objetivo de concienciar a la población de los efectos de la comida rapida “Fast food” por muchos conocida como “comida basura “, que esta produciendo una autentica epidemia de obesidad entre los jóvenes del mundo - incluidos los nuestros- y un aumento de las enfermedades relacionadas con la dieta.
Esta idea ha sido recogida por una asociación malagueña “Asociación Málaga Sana” con el objetivo de promover entre los malagueños hábitos de alimentación saludables y frenar el sobrepeso, sobre todo en la población infantil; así como luchar contra el sedentarismo a través de del deporte.
Para ello le han cambiado el nombre a esta celebración denominándolo “Día del Gazpacho” con el que pretenden: incitar al consumo de gazpacho el día 19 de Mayo, y, con ello, llamar la atención sobre la necesidad de adoptar hábitos alimenticios sanos, equilibrados, que supongan el consumo de productos naturales, tradicionales y de cercanía, en platos de bajo coste, fácil elaboración y que sean sabrosos. ¡Qué mejor ejemplo que el gazpacho!
Su objetivo es que muchos bares y restaurantes incorporen el gazpacho en la carta con su propio toque personal.
Personalmente estoy de acuerdo con cualquier iniciativa que tenga por objetivo educar, capacitar e incitar a consumir alimentos ecológicos, pero quedarnos en que los restaurantes ofrezcan gazpacho me parece que será favorecer un día de contenido claramente comercial, al estilo de los conocidos día del padre o de la madre. Pero aparte de este aspecto comercia,l ya existe el Día Mundial de la Alimentación, que se celebra el 16 de octubre de cada año, desde 1979 , en que fue proclamado por la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), me dirán que es distinto, pero en el mundo o aldea global en que vivimos, todo esta relacionado, y la alimentación tiene un alto componente social, de forma que aunque según la fundación americana (Fundación Jamie Oliver) “la mayoría de la población mundial es más probable que muera a causa de la obesidad que por el hambre” ?? , no podemos olvidar que cada cinco segundos, un niño menor de 10 años muere de hambre en el mundo, donde a su vez 854 millones de personas carecen de alimentos esenciales, - datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)- que la misma fuente indica: los precios de los alimentos se han encarecido en 48 por ciento. Los cereales aumentaron un 130 por ciento, el arroz 74 por ciento, mientras la soja registró incrementos de 87 por ciento, y el maíz de 53 por ciento.: , pero si se promociona hacer cenas, “consumir”,
Su aspecto social se dirige a “apoyar proyectos de educación alimentaria para niños y adultos a través en los EE.UU., Reino Unido y Australia” .
Además ¿porque crear otro día? si ya tenemos este Día Mundial de la Alimentación que coincide con la fecha de fundación de la FAO en 1945, día que la propia Asamblea General de la ONU apoya, por considerar que "la alimentación es un requisito para la supervivencia y el bienestar de la humanidad y una necesidad humana fundamental" (resolución 35/70, del 5 de diciembre).
Yo me pregunto: ¿ No será este, el día de la alimentación de los países con el 10% de la población mundial, pero que reciben un ingreso igual al que recibe todo el otro 90%.?
Es decir donde una persona tiene la misma riqueza que otras nueve personas juntas de otros paises.
Mientras una rana en Nepal consume las mismas calorías que una rana en Nueva York;
un neoyorquino consume 2000 calorías más que un nepalí ...
“Arrugas” es una película de animación para un público adulto basado en el cómic del mismo título de Paco Roca, su adaptación cinematográfica, dirigida por Ignacio Ferreras, se ha alzado con los Goyas a la mejor película de animación y al mejor guión adaptado, otros premios de arrugas son:
Premio Nacional del Cómic 2008
Premio al mejor guión de autor español del 2007 en el XXVI Saló Internacional de Cómic de Barcelona
Premio a la mejor obra de autor español del 2007 en el XXVI Saló Internacional de Cómic de Barcelona
XXXI premio Diario de Avisos 2008 al mejor guión de historieta realista
Premio Gran Guinigi a la mejor historia larga del Festival de Lucca 2008 (Italia)
Premios Dolmen de la crítica 2008 al mejor guión
Premios Dolmen de la crítica 2008 a la mejor obra
Premio Expocómic 2008 a la Mejor Obra Española
2011: Premios Annie: Nominada a Mejor película 2012: Festival de Annecy: Sección oficial largometrajes a concurso
Paco Roca, e Ignacio Ferreras nos hablan con un tacto exquisito en este largometraje de animación, animación del tipo de la película “Chico y Rita” que hemos proyectado en nuestro cineclub, o sea una animación sencilla, con la que Ferreras logra transmitir una naturalidad sin igual a través de las imágenes, y uno pronto se olvida de que está viendo dibujitos para centrarse en las vivencias de unos personajes que se ganan con rapidez un huequecito en nuestros corazones.
Emilio y Miguel coinciden en una residencia de ancianos, uno es recién llegado y el otro ya lleva tiempo, por lo que ejerce de guía y relaciones públicas. Emilio, un antiguo ejecutivo bancario, ha sido internado en la residencia por su familia tras sufrir una nueva crisis de Alzheimer. Allí, aprende a convivir con sus nuevos compañeros cada uno con un cuadro "clínico" y un carácter bien distintos y los cuidadores que les atienden. Emilio se adentra en una rutina diaria de cadencia morosa con horarios prefijados la toma de los medicamentos, la siesta, las comidas, la gimnasia, la vuelta a la cama... y en su pulso con la enfermedad para intentar mantener la memoria y evitar ser trasladado a la última planta, la de los impedidos, cuenta con la ayuda de Ernesto, su compañero de habitación...
Esta historia nos lleva a experimentar por adelantado lo que se siente al hacerse viejo, pero está contada con el respeto que da saber que algún día nosotros seremos los protagonistas, con algún que otro toque de humor para hacerlo más llevadero, con sus momentos trágicos, con sus escenas tiernas. Si habéis estado en alguna residencia para personas mayores, seguro que cuando la veáis pensaréis lo mismo que yo, que esa residencia es igual a la que conocéis.
Pero no hay sólo drama en esta gran película. La comedia y el humor aparecen constantemente mostrando como no todo son penurias en los últimos años de la vida. Cada uno de los integrantes del geriátrico presenta una personalidad distinta con la que disfrutar, y que acompañaran a Emilio hasta el cénit de su propia aventura. Hay risas cuando debe haberlas y tiramos del pañuelo cuando los guionistas así lo han decidido. Comedia y drama no se solapan, sino que se compenetran de una forma magistral. Y es que con las risas atrapas el corazón del espectador, pero es con los apuntes dramáticos con los que te los ganas para siempre. Imagino que la realidad y ficción se entrecruzan, ya que siempre recordamos con más cariño los momentos en los que lo hemos pasado realmente bien, pero son las tragedias las que realmente marcan nuestro carácter.
Obviamente la vejez es el gran tema que aborda la historia, pero hay otro aún más importante si cabe, que aunque oculto en la primera mitad de la película reluce como el que más en los últimos actos de esta: La amistad. Una amistad representada en el personaje de Miguel, que trata de hacer el mayor bien posible a sus compañeros aunque a ojos de Emilio no sea más que un aprovechado. Y es ahí donde radica la gran virtud de 'Arrugas'. Todo lo que vemos y vivimos es por los ojos de Emilio; el espectador es Emilio. Formamos parte subjetiva de la historia y por lo tanto no somos capaces de reconocer lo que es real y lo que no (nunca mejor dicho en este caso). Sólo cuando nos quitan la venda y tomamos la posición de espectador omnisciente recabamos en lo grande y maravillosa que es esta película.
Sin duda, una obra que puede que a muchos, (yo ya lo soy), les haga cambiar la forma de ver a los 'viejitos'. No como a esas personas cuyas vidas están acabadas, sino como a aquellas que luchan día a día en un mundo que cambia a su alrededor en una aventura sin fin. Es una película preciosa, la más conmovedora del año probablemente, que en encuentra en la sencillez de su animación una forma de hacer poesía triste pero vitalista.
La vejez, es la última etapa de nuestro viaje por la vida, y a la que todos queremos llegar con la mayor dignidad, a ser posible en pleno conocimiento y mucho mejor acompañados. Pues es ley de vida, que casi todos vamos a tener que realizar esa parte. Pero al llegar a cierta edad corremos el riesgo de que nos acompañe el Alzheimer, que se meta en nuestras cabezas y nos haga olvidar parte del camino recorrido anteriormente.
El Alzheimer es la causa más frecuente de demencia en los ancianos, es un trastorno grave, degenerativo, producido por la pérdida gradual de neuronas cerebrales, cuya causa no es del todo conocida. Se trata de una enfermedad muy rara en los pacientes jóvenes, ocasional en los de mediana edad y más frecuente a medida que se cumplen años.
(Demencia es la pérdida irreversible de las capacidades intelectuales, incluyendo la memoria, la capacidad de expresarse y comunicarse adecuadamente, de organizar la vida cotidiana y de llevar una vida familiar, laboral y social autónoma. Conduce a un estado de dependencia total y finalmente, a la muerte).
La enfermedad afecta a las partes del cerebro que controlan el pensamiento, la memoria y el lenguaje. Aunque cada día se sabe más sobre la enfermedad, todavía se desconoce la causa exacta de la misma y hoy por hoy no tenemos un tratamiento efectivo.
-Comienza e incluye siempre trastornos de la memoria. Todos tenemos trastornos de memoria, sobre todo en relación con el paso del tiempo y con el estrés, pero lo habitual es que desarrollemos estrategias para compensarlos, como por ejemplo, apuntar las cosas que hay que comprar, llevar una agenda, etc. Aunque los fallos de memoria puedan, en alguna ocasión, jugarnos alguna mala pasada, no ocurre así en general y podemos seguir trabajando, disfrutando de actividades de ocio, ocupándonos de nuestras familias y de nosotros mismos por mucho que vayamos diciendo "¡cada vez tengo peor memoria!".
Al paciente con enfermedad de Alzheimer los fallos de memoria le van limitando, de manera progresiva, sus actividades. Al principio, la pérdida se refiere, sobre todo, a hechos recientes. En esa fase llama la atención que el paciente recuerde, e incluso le guste evocar una y otra vez, con todo detalle, hechos referentes a su infancia y juventud, lo que puede mantenerse incluso ya cuando no es capaz de recordar el nombre de sus nietos o cuándo es Navidad.
Poco a poco, deja de recordar todo cuanto se refiere a sí mismo, su edad, dónde vive; confunde a sus hijos o piensa que su esposo es su padre. Hay que destacar, no obstante que, aunque a veces es ya incapaz de recordar el nombre de su marido o sus hijos, su presencia suele resultarle agradable y tranquilizadora.
El buen contacto afectivo, las emociones, el trato afectuoso que se le dispense acostumbra a ser aceptado y agradecido. En las fases finales se pierde, incluso, este aspecto tan primario de la relación.
La edad es un factor de riesgo evidente: los pacientes mayores de 65 años tienen un 10% de riesgo de tener la enfermedad, mientras que el riesgo se eleva a casi el 50% en los pacientes mayores de 85 años. un nivel alto nivel de actividad intelectual parece ser un factor protector. Además, la educación también proporciona recursos y estrategias para resolver problemas, de forma que los pacientes con más nivel educativo tendrían menor riesgo de presentar demencia.
Lo pacientes con factores de riesgo vascular (hipertensión, tabaquismo, hipercolesterolemia, diabetes mellitus, fibrilación auricular) tienen un riesgo superior de desarrollar demencia. Es posible que estos factores actúen aumentando las lesiones vasculares en el cerebro, y la unión de lesiones vasculares y lesiones degenerativas permita la expresión clínica de la enfermedad de Alzheimer en muchos casos.
Si queréis conocer más sobre el alzheimer, en este link podéis de una forma sencilla conseguir más información.
Ignacio Ferreras, es el director de ‘Arrugas’ es su primer largometraje en solitario, pero no por ello hablamos de alguien sin experiencia. Para que aprecieis su trabajo os incluyo en esta critica el corto ‘How to cope with death’, una pequeña genialidad en la que la vejez y la proximidad de la muerte ya tienen un papel esencial.
EnMidnight in Paris, encontramos un W. Allen diferente al que estamos acostumbrados, de forma que olvida la pesadumbre existencial y la simplificación de la puesta en escena, en este film nos muestra a Gil un joven guionista deHollywood, que sueña con vivir en París e imitar a los novelistas norteamericanos que se instalaron en esa ciudad en los años 20. Ines, su novia, no comparte ninguna de esas ilusiones, mientras él sueña con vivir en París (ciudad que tiene idealizada por su glorioso pasado) y escribir una novela protagonizada por un tipo nostálgico, Ines pretende que se establezcan en Estados Unidos y que Gil siga siendo guionista de películas malas y comerciales.
Su visita a Paríscon su novia y los padres de ésta que son ese matrimonio americano que aAllen le encanta ridiculizar, parece aguársele del todo cuando coinciden con otra pareja, unos amigos de su novia, que se les y que resultan –sobre todo él, un modelo de pesadez, inoportunidad y pedantería. Gilestá prendado deParísy prefiere recorrer sus calles y sus cafés, paseando solitario en la noche. Hasta que se pierde, como era de esperar, y, aturdido y cansado, se sienta en una esquina esperando que pase un taxi libre. Y en ese momento dan lasdoce, y aparece un coche: un viejo taxi, unpeugeot negro de capota rígida, escapado de losaños veinte. No viene vacío, pero sus ocupantes mandan parar el coche al ver aGily lo invitan a subir y acompañarlos a una fiesta y, se hace realidad el sueño de Gil: viaja a los años 20 y se codea con los artistas que idolatra: Scott Fitgerald,Hemingway, en la fiesta está tocandoCole Porter, y luego irán a casa deGertrude Stein, que se brindará a aconsejar al novelista en ciernes, y allí conocerá aPicasso, aMan Ray, y aDalí, obsesionado con los rinocerontes.
Su objetivo, vivir como un escritor de los años 20 en París está a punto de hacerse realidad. En la escena clave del Moulin Rouge, Gil se da cuenta de algo que siempre había preferido ignorar: la vida es siempre insatisfactoria, cualquier periodo de tiempo es triste o aburrido si lo comparamos con los mundos irreales que forja nuestra imaginación. Su tiempo es el siglo XXI, por prosaico que le parezca.
Regresa a su siglo, pero ya no es el mismo Gil, toma la iniciativa, de manera valiente y adulta: deja a Ines (decisión facilitada por la infidelidad de ella) y decide quedarse en la ciudad. Intentará ser escritor. Seguramente seguirá admirando a los autores del pasado pero ya no deseará ingenuamente vivir en su época.
En cierto modo, la película podría verse como la historia de una persona que, finalmente, acaba por tomar las riendas de su vida, Gil se comportaba como un niño soñador y pasivo, arrastrado a una vida que no le gustaba por complacer a los demás refugiándose en un mundo nostálgico e ilusivo y, (como casi todos los mundos irreales), perfecto. La realización de su supuesto sueño le hace ser consciente de la falacia de la nostalgia. Al final de la película, Gil tomará decisiones de manera madura, sin engañarse sobre sus consecuencias.
Documental que explora los destinos de una familia de nómadas mongoleses y de los animales con los que conviven y sobreviven: Una familia de pastores nómadas busca mejores pastos y condiciones de vida para sí y su rebaño decamellos, hasta que un grave problema trastoca la cotidiana sencillez de sus vidas: uno de los animales tiene dificultades para dar a luz aunque, con la ayuda de la familia, consigue alumbrar a su cría, un camello diferente a los demás, de color blanco. A pesar de los esfuerzos de la familia, la madre rechaza al recién nacido, negándole su leche y cuidado maternal; el recién nacido la persigue, llora - los camellos tiene tres pares de párpados para protegerse de las tormentas de arena y para limpiarse los ojos lagrimean o lloran. Cuando todas las esperanzas de que la madre acepte a su cría parecen haber desaparecido, los nómadas envían a sus dos hijos a un viaje por el desierto, en busca de un violinista pues, de acuerdo con la tradición, cierta música puede lograr que los camellos modifiquen sus actitudes.
Al compás del viento, el músico y su arte junto al canto de una de las madres de la tribu van a apaciguar el espíritu de esta camella. La camella no sólo acaba aceptando a su retoño blanco sino que como manda la tradición el ritual no es completo si del ojo de la camella no caen lágrimas.
Lo exótico del caso es que se trata de un ritual vigente en las tradiciones mongolesas y que según la costumbre, el ritual del músico no sólo reúne a la madre y a su cría sino que consigue que la madre llore. La música de la canción es casi un mantra, por lo que para cada animal hay un sonido capaz de incidir en su comportamiento.
Esa es la trama central de un originalísimo filme, mezcla de ficción y documental, ensayo antropológico y ejercicio poético fruto del proyecto de unos estudiantes de la Escuela de Cine de Munich que se adentraron en el desierto de Mongolia, para buscar una historia maravillosa que fuera real pero que, a la vez, se pudiera contar casi sin palabras.
La familia seleccionada son verdaderos nómadas. Su tienda dista a más de 50 km de sus vecinos y su vida consiste en cuidar de 60 camellos y más de 300 ovejas y cabras. Para una civilización que nos hemos desnaturalizado primero esquilmando el planeta y después convirtiéndolo en un inmenso basurero es casi higiénico sumergirse en la musicalidad de esta aventura humana desde el inhóspito desierto de Gobi. En apenas hora y media uno puede adentrarse en la humildad de la convivencia frugal, olvidarse de las prisas que nos atenazan, y superar al tiempo esclavizante.
La historia de un camello que llora es una historia de amor entre los humanos y sus animales, entre los paisajes y sus habitantes, pero es un cine realizado con tanto esmero que en los países que se ha exhibido no ha defraudado como lo muestran los ranquings de audiencia. El resultado final ha sido un film con una delicadeza y un respeto hacia sus personajes como hacía años no se lograba en el cine.
Cinematográficamente, lo que más destaca es un sentido visual de la narración capaz de comprometer al espectador en su descripción de la vida diaria de esta familia. Hay poco diálogo, pero la imagen directa, el sonido ambiental, la música y la acumulación de pequeños momentos reveladores convierten el resultado en un pequeño prodigio de emoción e intimidad animal y humana. Los cineastas resisten exitosamente la tentación de explicar el significado de cada cosa que muestran; confían, a cambio, en que la fuerza de las imágenes hable por sí sola. La historia sorprende por su doble intención metafórica –mamá camello rechaza a su cría, mamá mongola ampara a sus hijos con devoción infatigable–, y por la cautela de los realizadores, que confían todo el significado a las imágenes, sin caer en las explicaciones de documentales rutinarios que agregan el apoyo verbal de un texto de manera redundante a lo que se ve en pantalla.
La historia del camello que llora no ofrece respuestas, sino misterios. Antes que explicar, sugiere.
Describe un mundo aislado donde el tiempo avanza lentamente al ritmo del paisaje y de sus cambios naturales, en el que visitar el pueblo más cercano es una odisea y un descubrimiento. Un ámbito sin tecnologías notables, de rutinas tan sencillas como el paisaje donde viven los pastores; donde un camello pasa por el ojo de la cerradura –en este caso una cámara- hasta la geografía de un espectador lejano, que a pesar de la distancia cultural y regional puede sorprenderse con esta fábula sobre la supervivencia, gracias a la forma como el cine traspasa las fronteras, adentrándose en la sensibilidad de los camellos de forma tan elocuente como sucede con los seres humanos que los cuidan y dependen de ellos para continuar en el desierto.
El mayor valor de esta película no se halla en la reflexión antropológica, ni en la melancolía del fin de un modo de vida anunciado a través de la mirada del niño fascinado por la televisión, sino en el instante revelador en el que la poesía de una historia inverosímil inunda la pantalla: como en ese diálogo que inicia el viento a través del instrumento musical que pende de la joroba de un camello.
Iniciamos en nuestro blog una aproximación al Cine y la Violencia de género que iremos desarrollando en diversas entregas:
La Violencia de Género es toda violencia física o psicológica contra la mujer por el hecho de serlo, que se basa en relaciones sociales, económicas y culturales históricamente desiguales entre mujeres y hombres, lo que afecta no sólo a la integridad física de las mujeres sino al reconocimiento de su dignidad. Conculca sus derechos fundamentales y socava el principio básico de Igualdad entre hombres y mujeres.
¿Cuales son las causas, individuales, familiares, sociales y ambientales, que provocan que el hombre actúe con violencia?
La violencia de genero tiene un origen muy antiguo, se debió iniciar cuando en la sociedad humana se instauro el patriarcado que es el sistema social en donde el género masculino, se convierte en la autoridad social, y los padres tienen autoridad sobre las mujeres, los niños, y la propiedad. Esto implica la subordinación femenina. Solo en el último siglo se ha producido en nuestra sociedad un proceso de toma de conciencia social y deja de ser considerada la violencia de género como perteneciente exclusivamente al ámbito privado de las personas
Las maneras en que el patriarcado se manifiesta son distintas para distintas sociedades y han cambiado a lo largo de la historia, para la España de comienzos del siglo XXI podríamos decir que se manifiesta en:
Falta de independencia económica: por falta de ingresos o ingresos bajos por trabajos precarios, inestables de tiempo parcial.
División sexual del trabajo: las mujeres cargan con casi todo el trabajo no remunerado (trabajo doméstico y cuidado de personas)
División sexual del trabajo remunerado: para las mujeres se reservan los puestos de “bajo perfil” o de “perfil asistencial”. Los salarios de las mujeres son más bajos y las mujeres copan la mayoría de los contratos de trabajo parcial.
Expectativas del mundo laboral: los varones deben tener disponibilidad total hacia el trabajo. Nadie espera que las mujeres se superen en el trabajo porque se supone que se deben al hogar, aún cuando algunas asciendan a altas jerarquías, en general quedan a un paso de los verdaderos
Hoy nos planteamos que reflexiones sobre estos puntos:
1.¿Es la familia con sus expectativas quien crea el niño y la niña a quienes atribuye diferente educación, rol y valores?.
3. ¿Se aprende la violencia, y es en la intimidad de la familia en donde primero se ejerce?.
4. ¿Se inicia da violencia en la familia, donde padres, hermanos o familiares cercanos violento están bien considerados?.
Y te invitamos a que veas un resumen del documental 'Aitak' (2008) Este cortometraje de Aitzol Aramaio muestra a diversos hombres que cuentan sus experiencias como padres. Son historias de personas que comunican sus pensamientos y muestran sus sentimientos en torno a estas vivencias, ya sean miedos, dudas o alegrías. Asimismo, hacen una reflexión acerca de la relación que tuvieron con sus padres y amistades.
Según Aitzol Aramaio: “La película demuestra que merece la pena caminar hacia la igualdad, porque al ver cómo estos hombres actúan y sienten respecto a la paternidad, se entiende todo lo que pierdes si no te posicionas a favor de la igualdad. Estos hombres se han animado a dar el paso y ser participes en la crianza de sus hijos, rompiendo con las tendencias derivadas de la cultura machista e intentando tener una actitud más igualitaria”
‘Silencio de amor’(‘Tous les soleils’, 2011) es una película dePhilippe Claudel, del que no hace mucho proyectamos ‘Hace tiempo que te quiero’ (‘Il y a longtemps que je t’aime’), que nos habla de un viudo italiano, profesor de música barroca en la universidad de Estrasburgo, que en sus ratos libres canta en un coro y lee libros a ancianos enfermos.
Con él viven su hija de quince años de 15 años, en plena crisis adolescente, y su hermano, un anarquista radical que ha huido de Italia ante la subida al poder de Berlusconi y que se ha jurado no salir de casa hasta que su país quede libre del tirano, el que hace que te rías y sonrías durante toda la película. Con sus comentarios, gestos y su forma de comportarse, le da el auténtico aire de comedia italiana.
Tanto la hija como el hermano consideran que Alessandro está demasiado solo y hacen lo posible por encontrarle una novia.
Alessandro siente que cría a dos adolescentes, pero no ve el vacío en su propia vida. Se esfuerza en ser el padre perfecto y ha olvidado reconstruir su vida afectiva, se ha quedado anclado en la nostalgia y no es capaz de pasar página, pese a la insistencia de todos los que le rodean. Protegido por sus grandes amigos, por sus clases de música, sus clases de canto y su actividad de ir a leer a enfermos de un hospital, se aferra a todo esto para no mirarse a él mismo por dentro, el no pretende nada más, así es feliz, o eso cree.
Constituyen una auténtica familia, el hermano del Alessandro, dentro de sus ideas y su locura, siempre intenta que todo vaya bien y se preocupa de su pequeña familia siendo consciente de que es lo único que tiene. Existe una fuerte unión entre ellos que les hace apoyarse en todo, el tío es el que mima a su sobrina y es más tolerante con ella. Alessandro, el padre, con los típicos miedos de padre va viendo que su hija se hace mayor y se convierte, en ocasiones, en padre autoritario y en una máquina de regañar. Cree que su hija, con sus 15 años, sigue teniendo 8. Por ello cuando su hija descubre la emoción del primer amor, la vida de Alessandro sufre un cambio tan inesperado como dramático.
Claudel nos muestra una historia donde la comedia esta teñida de drama, un drama nada rebuscado dentro de una historia de personajes comunes, que tienen sus anhelos, sus recuerdos y sus deseos de seguir adelante con sus vidas. El director nos presenta una película muy agradable de ver, apoyado como siempre, en imágenes, más que en palabras.
La música, como es de esperar,cobra un papel principal en la película. El ritmo de la tarantela que, como e l propio protagonista explica a sus alumnos, está diseñado para quitar el mal de amores, marca la progresión de un film que llevará a sus personajes a una especie de curación vital basada en las experiencias
Se ve con agrado y supone un bálsamo ante tanto drama cotidiano, tanto telediario siniestro y tantas comedias USA infumables, es una película vitalista y que transmite muy buenas vibraciones. El título original,‘Tous les soleils’ (“todos los soles”), se corresponde a una de las poesías que el profesor lee a sus enfermos y el título español es el arranque de la canción que interpreta para el coro en su solo,‘Silencio de amor’ (‘Silenzio d’amuri’).Y, para no tener la comedia como leitmotiv principal, sino más bien como manera de hacerla llevadera, cuenta con golpes humorísticos considerablemente graciosos.Personajes entrañables que adoptamos enseguida y con los que compartimos casi dos horas entretenidas. Si no cura heridas hace que nos escuezan menos, con humor música y buenas intenciones.
Los Oscar reflejan la industria cinematográfica oficial, mientras que Sundance refleja la industria del cine Indie (Indiees un término de origen inglés proveniente de la palabraindependent -"independiente" en español”), por tanto este festival se dirige al Cine independiente, o películas producidas fuera de los grandes estudios cinematográficos.
"Winter´s Bone" logro en Sundance el Gran Premio del Jurado y el de mejor guión, e incluso se coló en los Oscar con 4 nominaciones, incluyendo mejor película y actriz, además, acumula diversos premios y nominaciones: 2 Premios de la NBR -Asociación de Críticos Norteamericanos-, 3 nominaciones en los Gotham Awards -Mejor Película y Mejor reparto- y, finalmente, 7 nominaciones, incluyendo Mejor Película en los Independent Spirit Awards
Winter’s Bone narra una historia de supervivencia en un Estados Unidos, el de la región de los Ozark en los estados de Misuri y Arkansas, que no suele mostrarse en las películas, a traves de la historia de Ree Dolly una adolescente de 17 años convertida en cabeza de familia antes de tiempo, cuyo único objetivo en la vida es sacar adelante a sus hermanos, Sonny de 12 años y Ashlee de 6, y a una madre mentalmente enferma, en un área rural extremadamente pobre conocida como los Ozarks. Jessup, el padre, ha desaparecido.
Un día el sheriff del pueblo avisa a Ree de que si Jessup no se presenta ante la justicia en una semana, perderá la casa que éste puso como fianza. Jessup estaba metido en la fabricación de metanfetamina (crystal methocrank, en inglés). La gran mayoría de la comunidad tiene algo que ver con este negocio.
Ree tiene que salir a buscar a su padre en medio de una madeja de secretos familiares y enfrentarse a un tipo de mafia diferente de la que ostenta el nombre pero aunque diferente es esa mafia que existe en tantos sitios, en cuanto grupos semiocultos involucrados en la delincuencia.
Empieza entonces la búsqueda desesperada de Ree, de casa en casa, atravesando bosques, intentando recabar información acerca desu padre, Desafiando el código de silencio y las amenazas y arriesgando su vida para salvar a los suyos, en un entorno donde ni siquiera sus familiares accederán a ayudarla. Su firmeza y determinación son sobrecogedoras y acaban despertando la compasión de su tío Teardrop – el Lágrima - y de la mujer del patriarca.
La lealtad, el código de honor y los lazos tribales reinantes, así como los efectos de la violencia, las mentiras y la falta de sensibilidad que genera el consumo de metanfetamina y otras drogas en la comunidad, están retratados de forma más que notable.
Winter's Bone está basada en la novela del mismo título de Daniel Woodrell, adaptada por la directora Debra Granik y Anne Rosellini. Se trata de un duro retrato de la "América profunda" a través de las dificultades contra las que lucha la protagonista.Es un film realista, duro, difícil, una radiografía de un microcosmos social sin salida, rodado en unos paisajes hostiles, fríos, de una negrura que ahonda en la severidad de las condiciones de vida de una comunidad sin recursos, minada por los efectos de la droga.
Sin duda, uno de los puntos fuertes de la película es la excelente interpretación de su protagonista. Nada más empezar a ver la película, empezamos a empatizar con la protagonista mientras vamos descubriendo todas las dificultades que debe ir superando.